Maldivas desafía el acuerdo de Chagos entre el Reino Unido y Mauricio, amenaza con emprender acciones legales
Las Maldivas han intensificado su reclamo de larga data sobre partes del archipiélago de Chagos, emitiendo una fuerte reprimenda al reciente acuerdo del Reino Unido con Mauricio con respecto a las islas en disputa. Malé ha declarado que no reconoce ningún acuerdo que no reconozca sus propios intereses marítimos y territoriales, amenazando con emprender acciones legales internacionales para presionar su reclamo de control sobre los atolones más meridionales del archipiélago.
Este último acontecimiento arroja una nueva capa de complejidad sobre una disputa territorial que ya está plagada de agravios históricos e implicaciones geopolíticas. La postura del gobierno de Maldivas desafía directamente la decisión del Reino Unido de resolver finalmente la cuestión de soberanía con Mauricio, una decisión ampliamente vista como un paso significativo hacia la descolonización.
Una disputa de décadas toma un nuevo giro
El archipiélago de Chagos, actualmente conocido como el Territorio Británico del Océano Índico (BIOT), ha estado en el centro de una prolongada disputa internacional. Mauricio ha reclamado constantemente su soberanía desde su independencia en 1968, argumentando que las islas fueron separadas ilegalmente de su territorio por el Reino Unido en 1965. Esta afirmación obtuvo un importante respaldo internacional a través de una opinión consultiva de 2019 de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) y un fallo posterior de 2021 del Tribunal Internacional del Derecho del Mar (TIDM), ambos afirmando la soberanía de Mauricio y pidiendo al Reino Unido que complete su descolonización del territorio.
A principios de 2024, el gobierno del Reino Unido anunció que había llegado a un entendimiento con Mauricio para negociar la entrega de la soberanía del BIOT, al tiempo que garantizaba de manera crucial la operación continua de la base militar estadounidense estratégicamente vital en Diego García. Este acuerdo fue aclamado por muchos como una solución a un error de la era colonial y una victoria para Mauricio.
Sin embargo, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Maldivas rápidamente rechazó la premisa de este acuerdo bilateral. "Cualquier acuerdo entre el Reino Unido y Mauricio sobre el archipiélago de Chagos que no reconozca los reclamos históricos y geográficos de las Maldivas, particularmente sobre los atolones más meridionales, es inaceptable y no será reconocido por nuestro gobierno", indicó recientemente un portavoz. Maldivas insiste en que sus fronteras marítimas y su zona económica exclusiva (ZEE) se ven directamente afectadas por el estatus de estas islas.
Maldivas apuesta por su reclamo marítimo
El reclamo de Maldivas tiene sus raíces en su interpretación de los vínculos históricos y la proximidad geográfica. Malé sostiene que las islas más meridionales del archipiélago de Chagos, específicamente el Gran Banco de Chagos, históricamente caen dentro de la esfera de influencia de Maldivas y son cruciales para la delimitación de sus fronteras marítimas bajo la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS). La nación teme que un acuerdo bilateral entre el Reino Unido y Mauricio, sin su inclusión, pueda perjudicar gravemente sus futuros reclamos marítimos y derechos de recursos en el vasto Océano Índico.
Durante años, Maldivas ha estado involucrada en su propia disputa de límites marítimos con Mauricio, que fue resuelta recientemente por ITLOS. En abril de 2023, ITLOS trazó un límite marítimo que acercó una parte significativa de las aguas en disputa a las Maldivas, creando un nuevo contexto para su reclamo de Chagos. El actual gobierno de Maldivas cree que su soberanía sobre ciertas islas de Chagos es fundamental para asegurar plenamente su territorio y sus recursos marítimos.
Amenazando con acciones legales internacionales, Maldivas está lista para llevar su caso ante la Corte Internacional de Justicia o ITLOS una vez más. Esta medida introduciría un tercero sin precedentes en una disputa que durante mucho tiempo se planteó como una cuestión bilateral entre el Reino Unido y Mauricio, lo que podría retrasar cualquier resolución final.
Efectos geopolíticos y el camino a seguir
La intervención de Maldivas añade una importante capa de complejidad a un panorama geopolítico ya intrincado en el Océano Índico. El deseo del Reino Unido de concluir la saga Chagos, la tan esperada victoria de Mauricio y los intereses estratégicos de Estados Unidos en Diego García ahora están entrelazados con la postura asertiva de Malé.
Un nuevo desafío legal podría prolongar la incertidumbre para todas las partes, incluido el pueblo chagosiano desplazado que ha estado luchando por su derecho a regresar durante décadas. Si bien es poco probable que Mauricio ceda el reconocimiento de soberanía que tanto le costó ganar, la insistencia de Maldivas en sus propios reclamos podría forzar una negociación trilateral o, más probablemente, una batalla legal prolongada en los tribunales internacionales. El resultado no sólo redefinirá las fronteras marítimas en una ruta marítima mundial crucial, sino que también sentará precedentes para reclamaciones históricas y disputas territoriales poscoloniales en todo el mundo.






